viernes, 18 de noviembre de 2011

El camino del exceso

El Camino de Santiago ha ejercido, desde su origen, una gran influencia en los distintos ámbitos de expresión de la sociedad, y en particular en las manifestaciones del arte. Entre ellas, en la música lo ha hecho, a través de los tiempos, de una forma notable.



La influencia del Camino de Santiago en la Música se traduce fundamentalmente de dos maneras, el Camino como fuente cultural de música propiamente jacobea, y el Camino como cauce transmisor de cultura musical.

ANDANDO

El sol navarro de la tarde otoñal pica mi brazo desnudo y moreno que se agita sobre el papel. Me hallo sentado en un banco, calzado de mis sencillas alpargatas de cuero y mirando a la iglesia de Santa María la Real. Después de extasiarme frente a la famosa portada románica, me siento en el interior silencioso para gozar de unos instantes de paz. Afortunadamente no hay nadie y el sacristán espera pacientemente, para cerrar la iglesia, a que tenga a bien salir. No alcancé a ver el convento de San Francisco de Asís, cosa que me hubiera gustado en honor del primer franciscano peregrinó a Compostela en 1212.

Photobucket

Bicicleta

En Leyre nos impactó sobre todo la cabecera de la iglesia, de una altura inusual para un románico tan temprano, la luz misteriosa que enmarca la preciosa escultura de la Virgen y el sabio ambiente de paz que se respira. Qué decir de la cripta, también románica, que parece obra de cíclopes paleo-cristianos. En Javier vimos un bonito castillo finamente restaurado y con añadidos seudo-góticos del siglo XIX. El conjunto está muy bien conseguido, más bien como museo dedicado al santo que como castillo real. Unos minutos de meditación en la sala dedicada al efecto, sobre la tétrica Capilla del Cristo —con la imagen de un crucificado sonriente rodeado por los frescos que representan a la muerte en forma de esqueletos, también sonrientes— justificó plenamente la visita de este castillo navarro.



Poco después estábamos en Sangüesa, a media mañana y con tiempo para hacerlo todo: compras, lavar calcetines y gayumbos, internet en la biblioteca pública, plantillas de silicona en la farmacia, etc. Los pies me dolían menos y mi cuerpo agradecía es día de descanso que nos habíamos regalado. Sangüesa no es mejor ni peor que lo que antes hemos visto, es simplemente diferente. Más navarrico, más vasco si se quiere en cuanto a la raza y al habla. País extraño, esta tierra rugosa de la península llena de pueblos tan distintos y belicosos. Tierra de pronunciamientos, rebeldía y autarquía. Tierra variada y agreste, de gente disconforme a pesar de saber vivir tan bien… Para empezar, pochas de diferente tamaño y tonalidades, de segundo dudamos entre toro estofado y bonito en salsa de tomate, de postre cuajada o flan casero; todo esto regado con un buen tintorro de Badajoz. Más no se puede pedir a un menú económico.

RUTA


Ver Camino Santiago en un mapa más grande

El camino 2.0

Monasterio de Leyre

No se puede ver todo en el Camino de Santiago, ni hay que vivirlo todo ni hay que decirlo todo. El afán de exhaustividad es propio de las agencias turísticas que organizan esas excursiones programadas para que sus clientes lo vean todo y se enteren bien de todo. Y aunque hay que ganarse la vida con el turismo, como no, hay también que saber cómo hacer turismo y no dejarse arrastrar por la maraña de fechas, datos e información erudita que los “expertos” han puesto a nuestra disposición doquiera que vayamos. Eso forma parte de la anécdota, pero no de la realidad. La cómoda excursión al Monasterio de Leyre, cuna de reyes navarros, y al muy bien conservado-restaurado Castillo de Javier, donde naciera el jesuita misionero Francisco Javier —santo patrono de Navarra— suministró a nuestro pequeño grupo de circunstancias una información valiosísima que, no obstante, convendría valorar.

“El Monasterio de Leyre se asienta sobre la balconada de la Sierra del Errando, al Este del Reino de Navarra y a 50 kilómetros de Pamplona”, dice con muchas mayúsculas el folleto turístico que tengo en mis manos. Un poco sorprendente es que nada más llegar a primera hora de la mañana un sacerdote, que por aquellos contornos deambulaba, nos manifestara señalando al impresionante farallón rocoso cubierto de vegetación: “Allí en el monte iban a esconderse los monjes cuando los moros venía a matarlos”. Hacer un alegato de las luchas de moros y cristianos a estas alturas, o volver mentalmente a la época de las cruzadas quedaba un poco fuera de lugar, sobre todo porque la Historia ha demostrado a posteriori que los que parecían los buenos han resultado ser los malos, y donde las dan las toman o viceversa. Así que dejemos dormir los conflictos históricos en paz; eso sí, habiendo aprendido del pasado que todos los fanatismos —aunque puedan verse justificados por las circunstancias— son tintos de la misma locura o, como diría Juan de Mairena.

El camino de Santiago

El Camino de Santiago ha significado en la historia europea el primer elemento vertebrador del viejo continente. El hallazgo del sepulcro del primer apóstol mártir, supuso encontrar un punto de referencia indiscutible en el que podía converger la pluralidad de concepciones de distintos pueblos ya cristianizados, pero necesitados en aquel entonces de unidad.

Conscientes de la importancia que suponía tener una reliquia como los restos de Santiago el Mayor para sus intereses militares –necesitaban guerreros y dinero en su lucha contra los moros, las monarquías españolas colaboraron activamente en el éxito del camino santo.

En este blog proponemos una visión on-line del camino e incluso una ruta